Ir al psicólogo por primera vez puede dar un poco de vértigo. Es algo nuevo, desconocido…y es normal que aparezcan dudas: ¿qué voy a decir?, ¿me entenderá?, ¿y si no me sirve?
Si te estás planteando empezar terapia, seguramente ya hay una parte de ti que necesita parar, entenderse mejor o encontrar una forma diferente de gestionar lo que te pasa. Y aunque dar el paso puede costar, también puede ser mucho más sencillo de lo que imaginas.