Examen de conducir, ese terrible momento

Pocas situaciones en la vida pueden activar tantos miedos e inseguridades como algo tan cotidiano y, aparentemente tan nimio, como es el enfrentarse al examen para obtener el carnet de conducir. Esta situación para lo que nos hemos preparado sobradamente debería ser un mero trámite, pero lo cierto es que generalmente se vive con angustia y con altos picos de ansiedad y en ocasiones casi con terror.  Afrontar una prueba por la que un gran número de nuestros conocidos ya han pasado y ya han superado supone un reto que puede disparar pensamientos que alarman mucho. Un “¿Seré yo capaz?”; “si suspendo voy a quedar fatal ante todos”; “no puedo”; “con lo torpe que soy”; “voy a hacerlo mal”…, y así podríamos seguir con un sinfín de pensamientos negativos y limitantes sobre nosotros mismos.

Curiosamente, estos pensamientos no llegan al azar. Situaciones de estrés de estas características tan solo actúan como disparadores de nuestros miedos que, en mayor o menos medida, tenemos integrados dentro de nosotros como resultado de vivencias, educación, malas experiencias, complejos, inseguridades infantiles e incluso duelos y situaciones traumáticas no resueltas. Todas estas situaciones nos construyen un “yo no puedo”, “yo no valgo”, “voy a hacer el ridículo”, “no voy a controlar”, e incluso un “no me lo merezco”, que se activan sin poder evitarlo al subir a un coche con la intención de pasar la que en un principio parece una horrible prueba a nuestra capacidad y nuestra valía. La ansiedad que se vive es altamente intensa e incapacitante para aquellos que manejan con dificultad las situaciones de estrés o simplemente aquellos que se identifican con personalidad insegura.

 

¿Cómo pueden ayudar unas pocas sesiones de terapia psicológica? 

En primer lugar debemos recordar que la psicología no solo trata trastornos y patologías. La psicología trabaja y estudia el comportamiento humano y trata de potenciar y maximizar el rendimiento de la mente, esa gran desconocida que procesa información, automatiza respuestas a estímulos y nos dice sin darnos cuenta qué hacemos, como sentimos, como hablamos, y como nos comportamos. Los profesionales de la psicología buscamos que cada individuo pueda dirigir su mente, cuestionando esos pensamientos que nos invaden y que nos provocan reacciones y emociones no siempre adaptativas y válidas. Orientamos sobre cómo lograr equilibrio en nuestra vida, y para ello existe la figura del psicólogo no clínico, que no está especializado en trastornos pero sí en el entrenamiento de la mente para sacar todo el potencial que escondemos, y poder lograr ser la mejor versión de nosotros mismos. Dentro de esta versión estaría ese “yo valgo”, “yo soy capaz”, “yo dirijo mi vida”, “yo puedo protegerme”, “voy a aprobar”, con los que afrontar el examen de conducir y convertirlo en un mero trámite una vez adquiridas las habilidades técnicas para lograrlo.

 

Dificultades principales para aprobar estando sobradamente preparado

Los motivos fundamentales por la que surgen dificultades a la hora de afrontar el examen suelen deberse a que el alumno enfoca su preparación proyectando a que el aprobado es algo lejano, algo sujeto al azar, que no está en su mano. No tiene sensación de control porque en el fondo no se cree capaz de aprobar.

En consulta, y con pocas sesiones, logramos identificar la fuente donde nacen esas inseguridades, lograr gestionarlas y desconectarlas de nuestro sistema de creencias, hasta lograr un empoderamiento y un autoconcepto positivo con el que poder afrontar, no solo el examen, sino cada situación a la que nos enfrentemos día a día.

Psicóloga Carina Ferrández

Psicóloga
Adultos y parejas

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