Trastornos alimenticios en Navidad

Comida de Navidad

Se acercan las fiestas de Navidad y con ellas los encuentros de amigos y familias. La mayoría de ellos, por no decir todos, giran en torno a una mesa cargada de alimentos. Esta situación, que suele ser muy deseada y placentera para la mayoría de las personas, se convierte en una auténtica tortura para aquellas afectadas por un trastorno de la conducta alimentaria (TCA en adelante).

Expliquemos qué puede llegar a sentir una persona con TCA ante la situación de encontrarse en una mesa con todos sus familiares (algunos conocerán la problemática, otros la ignorarán) llena de entrantes, a los que le seguirán las ensaladas, plato principal, postres y dulces.

Independientemente del diagnóstico (anorexia, bulimia o trastorno por atracón), la persona con TCA tiene una relación problemática con la comida que le genera gran malestar y si a eso, le sumamos la exposición a un grupo diferente con el que está acostumbrado a comer, pueden surgir sensaciones de incertidumbre ante la falta de control de la situación y el miedo a lo que puedan pensar los demás.

Por otro lado, también nos encontramos con alimentos que, tanto en cantidad como en variedad, son diferentes a lo que solemos hacer a diario. Esto supone, para estas personas, toda una serie de pensamientos irracionales, asociados a la enfermedad (distorsiones cognitivas) por ejemplo: “Todo esto engorda”, “No voy a poder comer nada”, “Todos me estarán mirando”, “Si empiezo a comer, no voy a poder parar”, “Si como dulce voy a tener que vomitar”. Estos pensamientos van acompañados de gran malestar, ansiedad y sobre todo miedo.

En muchas ocasiones evitará la situación para aliviar este miedo, pero la consecuencia inmediata es la pérdida de contacto con las personas queridas y sentimientos de culpa y falta de valía por no poder llegar a afrontarlo.

¿Qué se puede hacer para hacerle más fácil la situación? Evidentemente, hablamos de una situación en la que contamos con la confianza de esta persona (tu hija/o, pareja, amiga/o) que pide tu ayuda.

  1. Es importante evitar los comentarios sobre la comida del tipo: “¡Esto engorda muchísimo!”, “¡mañana no se come!”, estos comentarios que forman parte de bromas típicas en comidas especiales son muy dañinos, para ellas son 100% reales.
  2. Evitar comentarios respecto al aspecto físico, no solo de la persona con TCA, pues puede llevarle a comparaciones también.
  3. Sería conveniente servirle en un plato individual una ración adecuada de entrantes, suficiente, pero no excesiva para poder tomar el siguiente plato.
  4. Con relación a cómo hayan sido los entrantes, habría que servir el plato principal considerando, si en una situación normal, la cantidad está siendo adecuada.
  5. Finalizar el postre, servido también de forma individual.
  6. Acompañar para evitar cualquier situación de compensación.

Sería conveniente que se retirara de la mesa una vez acabada la comida, ya que suele ser costumbre tener bandejas con dulce con las que puede sentir ansiedad por comerlo.

Lo importante es que sepa que es una comida con principio y fin, sin la opción de “picotear” diferentes alimentos de forma desorganizada ni desproporcionada, tampoco compensar de ninguna forma. Es decir, le vamos a ayudar a no perder el control ni a que se bloquee.

Estas son unas pequeñas orientaciones que pueden ayudar, pero siempre con el acompañamiento y el criterio de su terapeuta, que las adaptará e incluirá otras más idóneas según su situación y evolución.

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