¡Oh no! Otra vez Navidad! ¿Te sientes un Grinch?

¡Ya estamos de nuevo en Navidad! Época de luces, colores, regalos, reencuentros, comidas familiares, y alegría por todas partes… ¿o no?

Parece que con la Navidad llega cierta exigencia de sentirnos felices que no es fácil de gestionar, ya que en ocasiones es difícil encontrar motivos solo porque estemos en estas fechas… en ocasiones es más bien al contrario.

Esto puede hacernos sentir que somos un poco “El Grinch”. Queda casi políticamente incorrecto decir “No me gusta la Navidad” cuando estamos rodeados de ella en casi cualquier lugar: espacios de trabajo, la calle, la publicidad,… Aunque es mucho más habitual de lo que nos creemos (mucha gente solo celebra estas fechas por mera tradición) no por ello deja de generar cierto malestar en quienes sienten que no encajan con estas fechas. Quizá lo importante es saber por qué nos ocurre.

El mismo Grinch, en la historia original odiaba la Navidad porque envidiaba la felicidad de los habitantes de Villaquien en estas fechas. Parece que porque de niño fue blanco de burlas por su aspecto. Se sentía rechazado y que no encajaba.

Como al Grinch, existen motivos que ayudan a explicar las razones por las que ciertas personas no se sienten cómodas en estas fechas:

  1. Duelos. La nostalgia de haber perdido a alguien aumenta en estas fechas. Sobre todo si ha sido recientemente y estas son nuestras primeras navidades sin esa persona. Es inevitable sentirse triste y no tener “ganas de Navidad”.
  2. La soledad. Tanto la real, si no tienes con quien compartir estas fechas, como la sentida. La sensación de soledad, de no sentirnos integrados en un núcleo que nos abrace. Aunque lo tengamos.
  3. La exigencia de ser feliz. Esta sensación además aumenta la sensación de incomprensión de quienes no se sienten así.
  4. Rechazo al consumismo. También puede ser una sensación de pérdida de sentido de cercanía de las fechas, a cambio de una superficialidad donde todo se resume a comprar.
  5. Cuestión de gustos. No a todos nos tiene porqué gustar lo mismo.

Más allá de estos motivos o de otros, no tiene porqué gustarte la Navidad. Se trata de vivirla a tú manera, pero con el menor malestar posible:

  1. Acepta tus emociones. Está bien estar triste o, simplemente, no estar feliz. No te fuerces a sentir ninguna emoción. Probablemente hará que te sientas más incomprendido.
  2. Acepta la situación. Pero a la vez, no podemos evitar estar en estas fechas (cada año). Aceptar que están aquí, sin aislarnos para no percibirlas. Que sea Navidad no significa que tengas que vivirla como lo hacen los demás.
  3. Explora tu malestar. Más allá de la cuestión de gustos, está bien explorar cuales son los motivos personales para sentirme de esta manera con la Navidad. Si existen emociones enquistadas y si creo que puedo necesitar ayuda de un profesional para explorarlo. O comunicarlo a mis seres queridos para sentirnos menos incomprendidos.

Sea cual sea tu caso, el equipo de psicólogas y especialistas de Mindic ¡os deseamos una Navidad en paz contigo mismo!

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