Técnicas de estudio

En la actualidad, la mayor parte de estudiantes no saben cómo estudiar o cómo aprovechar su esfuerzo al máximo, y esto se traduce en muchas ocasiones en que el tiempo que dedican al estudio no se corresponde con los resultados obtenidos.

Con frecuencia, los malos hábitos y la falta de técnicas de estudio conducen a ese bajo rendimiento escolar que puede conllevar, a la larga, a sentimientos de frustración y desmotivación en el estudiante. Pero estudios e investigaciones han demostrado que esos problemas de aprendizaje que un porcentaje elevado de alumnos presenta son debidos a que carecen de hábitos de estudio correctos.

Por tanto, la clave del éxito escolar no se encuentra en estudiar más sino en enseñar al estudiante a adoptar una actitud adecuada ante el aprendizaje, aprovechando al máximo sus recursos y aplicando estrategias que faciliten su aprendizaje. De ahí surge la necesidad de que el estudiante sepa programar su tiempo de trabajo, organizar su material, leer y tomar apuntes correctamente, y resumir y memorizar lo aprendido con motivación, ya que estudiar no consiste meramente en almacenar datos.