Problemas de conducta

Niña enfadada con rabietas
Los niños tienen que cumplir normas que, en muchas ocasiones, impiden que obtengan una satisfacción inmediata.

Los problemas de conducta se han convirtiendo en una preocupación para familias, escuela y sociedad en general.

Algunas conductas que los niños utilizan para oponerse a dichas normas (como pueden ser las rabietas, el negativismo, la desobediencia…) son importantes para un desarrollo adecuado, ayudándoles a crear su propia identidad y adquirir habilidades de autocontrol.

Sin embargo, hay niños/as en los que la frecuencia y la intensidad de sus emociones están por encima de lo que se considera proporcionado, si consideramos su edad y su grupo de referencia.

Cuando un niño tiene problemas de conducta actúa de una manera impulsiva, agresiva, con dificultades para controlar su ira o incluso sumiso en situaciones a las que se tiene que enfrentar.

Todo esto nos indica que tiene déficit en habilidades sociales, dificultades para empatizar y para la solución de conflictos.

Es importante una buena evaluación para poder detectar aquellas conductas disruptivas y realizar una intervención precoz, ayudándoles de esta manera a tener un desarrollo óptimo.

La intervención sobre los problemas de conducta en niños, se realiza con el niño y la familia.

A través de ella, los padres aprenderán a:

  • Identificar aquellos intentos de solución que están resultando ineficaces, o incluso nocivos (falta de límites claros, excesos de castigos, desacuerdos entre los cónyuges, inconsistencias a la hora de poner límites y castigos, etc.).
  • Aprender a manejar eficazmente las conductas del niño.
  • Adquirir habilidades de comunicación efectivas para la solución de conflictos.
  • Habilidades de manejo de la ira.

Por otro lado la terapia ayudará a los niños a:

  • Aprender estrategias eficaces para la solución de conflictos tanto con adultos como con sus iguales.
  • Identificar las propias emociones y las de los demás,
  • Regular sus emociones.
  • Integrar las normas
  • Aumentar la tolerancia a la frustración.
  • Mejorar su autoestima y sus habilidades sociales.

Relacionados:

Psicología infantil para el sueño

Dulces Sueños

En la etapa infantil, la hora de irse a la cama puede ser vivida en muchos hogares como una situación de estrés. En torno al 20-30% de los niños, entre los 6 meses y 5 años, presenta...

Juego de mesa en familia

La importancia de los juegos de mesa

Ahora que se acercan días de compras y de regalos, y que el invierno invita a quedarnos más en casa, es un buen momento para estar...

Los niños en el divorcio

El menor como arma en divorcios conflictivos

Las rupturas de pareja, por separación o divorcio, conllevan cambios en la vida de todos los miembros de la...