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Cómo comunicar a los niños la pérdida de un ser querido

Vivimos en una sociedad cuya cultura desde pequeños nos ha enseñado que hay temas de los que es preferible evitar hablar; desde pequeños hemos aprendido a ocultar nuestro dolor y hemos elegido llorar en silencio frente a compartirlo, se nos ha enseñado a enmascarar la tristeza bajo sonrisas forzadas y despreocupación con el fin de causar el menor daño posible a quién tenemos a nuestro alrededor y no demostrar sufrimiento.

Con esto me estoy refiriendo a la muerte, la cual supone un tabú en nuestra sociedad, pues pensamos que si no la mencionamos esta se alejará y así, nos tratamos de convencer de que ésta no llegará, aunque sea inherente a la vida.

Nada más lejos de la realidad, la muerte está presente y más aún, en estos momentos dada la situación que a nivel mundial estamos viviendo debido a la pandemia Covid-19.

Muchas familias, no sólo escuchan en los medios de comunicación las malas noticias que estos nos hacen llegar debido a las vidas que se está cobrando el virus, sino que, son muchas, muchísimas las personas que están sufriendo estas pérdidas tan significativas, haciendo aún más grande la impotencia y la rabia de no haber tenido una despedida como se merecía, sin haber sentido el calor del último aliento de esa persona, una última caricia, un beso, un abrazo, un adiós… A la vez, ante tan desagradable situación, se presenta el hecho de tener que transmitir a los hijos e hijas la noticia de que nuestro ser tan querido ha fallecido. Es aquí cuando nos pueden invadir las dudas provenientes del miedo, del cuándo y cómo comunicárselo a nuestros hijos, pues como nos habían enseñado en nuestra infancia, hay que proteger de la tristeza y del dolor.

 Sin embargo, hay algo que hemos de saber y que afortunadamente hoy día se tiene más presente y es que todas nuestras emociones son necesarias en la supervivencia, nos ayudan a adaptarnos, a defendernos, protegernos y a seguir viviendo. Tras sufrir la pérdida de un ser querido, hemos de pasar por un proceso de duelo, con diferentes fases, con la vivencia de diversas emociones que nos ayudarán a aceptar que esa persona ya se ha ido; y no sabemos cuánto durará ese dolor, pero sí que irá bajando su intensidad hasta quedarnos con un precioso recuerdo. Y tan necesario es para los niños pasar por el proceso de duelo como para nosotros los adultos y el primer paso para ayudarlos a iniciarlo es comunicar la pérdida de esa persona que tanto anhela.

Para iniciar el proceso de duelo y ayudar a los niños y niñas a elaborarlo os damos algunas pautas de recomendación que podéis utilizar si os encontráis ante la pérdida de un ser querido y así abordar el cómo, cuándo y qué decir en una situación en la que deseamos y esperamos no tener que enfrentar.

  1. Transmite la noticia lo antes posible y de manera clara. La noticia ha de ser dada por un familiar cercano, papá, mamá, u otro familiar que conviva con los niños antes de que se lleven a cabo los rituales de despedida. Para ello, se elegirá un lugar tranquilo, seguro y conocido.
  2. ¿Qué le decimos? La verdad. Se ha de comunicar la noticia con tacto, pero sin rodeos, dando a entender que se trata de un proceso irreversible, adecuando el mensaje y su lenguaje a la edad de desarrollo de los niños. Evitar utilizar metáforas como “se ha ido a un viaje muy largo”, “siempre estará aquí con nosotros” ya que pueden generar confusión e incluso emociones de miedo posteriormente y, si se utilizan, dado que se trate de edades muy tempranas éstas se han de explicar y no ser demasiado complejas. Así mismo, en niños de 2-3 años se han de mantener las rutinas y hábitos tratando de que perciban lo menores cambios posibles y explicar en su lenguaje que la persona ya no volverá a estar con nosotros. En estos casos, también podemos recurrir a los cuentos.
  3. Dar tiempo a los niños para que formulen sus preguntas, dudas y responder a todas ellas con serenidad. Los niños pasan por fases de una elevada curiosidad y tratan de entender y aprender, por ello es importante responder siempre que se conozca la respuesta o decir “no lo sé” cuando no sea así, dándole por seguro que tratarás de averiguarlo si es posible.
  4. Muestra tus emociones. Si ante una mala noticia la emoción que sientes te es imposible de ocultar, ¡no lo hagas!, muéstrate tal y como eres y tal y cómo te sientes. Eso ayudará a que los niños aprendan también a expresar sus emociones y compartirlas. Si evitamos mostrar las emociones, o respondemos intentando cambiar de tema, será percibido por los niños y entenderán que es un tema complejo del que es mejor no hablar. Permítele que muestre su dolor; si no le apetece jugar, que no juegue, invítale a hacer un dibujo que exprese sus emociones o simplemente quédate a su lado.
  5. Permítele asistir al acto de despedida o ceremonia religiosa si ha sido posible llevarla a cabo, teniendo en cuenta su edad de desarrollo. A partir de 10 años aproximadamente, los niños comprenden lo que ha ocurrido y puede asistir a una ceremonia, acompañar a llevar flores al cementerio, siempre que se le explique el porqué del ritual.
  6. Otra manera de ayudarle a elaborar el proceso de duelo y recomendado en estos momentos que estamos viviendo es llevar a cabo un ritual de despedida mediante una actividad simbólica. Algunas ideas son: invitarle a realizar un dibujo, escribir una carta a la persona, escuchar una canción compartida o realizar una caja de recuerdos. Fomenta la expresión de emociones visualizando fotografías y compartiendo con los más pequeños las experiencias vividas con esa persona importante.

Finalmente, se ha de tener presente que es un tema que puede surgir en cualquier momento, que puede salir al escuchar noticias en la televisión o porque le ha ocurrido al familiar de un amiguito, y aunque ello de lugar a un momento de incomodidad, abordarlas con naturalidad y sin restarles importancia, es la fórmula mágica para así facilitar con información veraz la comprensión y aceptación de una parte tan importante de la vida, su cara opuesta, la muerte.  Y recordad que el mejor arropo y protección será tejido con la confianza, cariño y seguridad que en estos momentos tan delicados mostréis a vuestros hijos e hijas.

A continuación, os dejo los enlaces a unos cuentos que pueden ser de ayuda en la explicación de la pérdida de un ser querido:

Más información: 
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Psicóloga Nerea Amorós

Psicóloga
Infantil y adolescentes

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